Search
  • Angelica Marquez

Cansados, Agotados, & Abrumados

Como estudiante universitaria, yo sé lo que es estar cansada, agotada y abrumada.

Tenemos mucho por hacer. La escuela, el trabajo, la familia, las actividades de la Iglesia, convivencia con nuestras amistades, juntas, deportes, ensayos. ¡La lista es larga! Cuando nos sentimos cansados, exhaustos, y abrumados, es apropiado venir a Dios exactamente como nos sentimos. No hay nada de malo en sentirnos así, pero cuando nos sentimos cansados más a menudo de lo que deberíamos, esto se convierte en un problema. Amigos, ¡no podemos vivir cansados, exhaustos, y abrumados TODO EL TIEMPO!


Eclesiastés 4:6 nos dice, “Más vale un puño lleno con descanso, que ambos puños llenos con trabajo y aflicción de espíritu.” Siempre vamos a querer más y siempre habrá algo por hacer todos los días. Cuando hacemos tanto que ni siquiera tenemos el tiempo o la disposición para disfrutar la presencia de Dios, se vuelve más difícil mantener una relación fuerte con Él. Créeme, me estoy predicando a mi misma al escribir esto.


Es mejor ordenar ciertas cosas en nuestras vidas aunque eso signifique hacer menos actividades con tal de poder disfrutar la presencia de Dios más plenamente. Recuerda, no se trata de cuánto hacemos, sino de cuánto disfrutamos la presencia de Dios en todo lo que hacemos.


¡Los amo!