Search
  • Angelica Marquez

Hola Confianza, ¿Donde Has Estado?

Hace cuatro meses yo estaba muy segura de muchas cosas. Estaba segura de que me iría en un viaje misionero a Perú en Marzo. Estaba segura de que viajaría a Alemania en Mayo por parte del ejército para apoyar una misión por dos semanas. Estaba confiada de que lanzaría proyectos musicales con algunas personas a las que ya había contactado. Esto ciertamente era el plan de Dios para mi vida. ¿Verdad? Digo, ¿porque no querría Dios que yo hiciera todas estas cosas que son de Su agrado? ¡Él sabía que yo había esperado muchos años por estas oportunidades!

La pandemia del COVID-19 llegó y ya te imaginarás lo que pasó. Así mismo. ¡Todos mis planes se fueron a la basura! Jaja, es broma. No literalmente. Pero de verdad. Al principio, no estaba disfrutando este cambio drástico tanto como Él. Después de vivir en la universidad por dos años, mi ritmo cambió desde el momento que me ordenaron salir de mi dormitorio por causa del virus. En mi intento de hacer todas mis tareas escolares en línea, de mejorar mis habilidades en la cocina, y adaptarme a un estilo de vida olvidado en casa de mis padres durante la cuarentena, pronto me moleste por las cosas que sentí que Dios me había quitado.... incluyendo mi confianza.

Más ahora, me doy cuenta que Dios pudo haber removido ciertas actividades de nuestras vidas para mostrarnos que nuestro valor no proviene de las cosas que hacemos. A veces, ponemos nuestra confianza en cosas que pueden cambiar en un abrir y cerrar de ojos. Nuestro valor no proviene de viajar, de estar muy involucrados en el trabajo o en la iglesia, o de ser voluntarios para cien actividades distintas. ¡Somos valiosos para Dios sin importar lo que pase! Realmente no se como fue la cuarentena para ti pero yo oro para que a medida que vuelvas gradualmente a tu rutina diaria, puedas identificar la voz de Dios en medio de tiempos confusos y dar gracias por las lecciones que aprendiste. Que tú confianza —y la mía también— esté puesta en Él, porque Él nunca falla. El nunca cambia.